Estamos en pleno siglo XXI,  donde los avances tecnológicos que hoy vivimos eran inimaginables hace una década, y más concretamente los avances en el mundo médico y sanitario, que han sido capaces de aumentar nuestra esperanza de vida,  acortar nuestros periodos de enfermedad, y donde las técnicas sanitarias son capaces de curar con mayor precisión y menor dolor. Sin embargo, ¿Es sostenible la evolución tecnológica que llevamos?, ¿estamos dispuestos a pagar el alto coste que ello conlleva?. 

En este artículo vamos a enfocar la evolución tecnológica aplicada al campo médico, y pondremos en entredicho el sistema sanitario global, así como su estructura.

 

Avance Tecnología Sanitaria

Hace 100 años, la esperanza de vida en España era de 45 años, hoy, en 2016, la cifra asciende a los 84 años, y para ello, hemos desarrollado mejoras en técnicas sanitarias, farmacologícas, y mecánicas, siendo precisamente en las mecánicas donde vamos a enfocar nuestro entredicho.

Actualmente, los equipos electromédicos se componen de partes mecánicas y electrónicas. La parte mecánica actúa como elemento técnico, y la parte electrónica actúa como sistema de control y gestión de la función aplicada, podemos decir que casi al 100%, o por lo menos un alto grado de dependencia, el equipo electromédico basa su funcionamiento en componentes electrónicos, condensadores, diodos, rectificadores, fuentes de alimentación y un largo etc.

Las tarjetas electrónicas, así como sus componentes, sufren una alta demanda de unidades ya que cada equipo médico requiere, en mayor o menor medida, de este tipo de piezas. La construcción de estas tarjetas y componentes se basa en varios elementos, como son el Silicio, Tungsteno, y sobre todo el Coltán.

electromedicina de sangre Coltán

Coltán “De Sangre”

El Coltán es un mineral vital para la electrónica, su nombre completo es Columbita-Tantalia, y consta de Niobio y Tántalio.
El Tántalio, a diferencia e otros elementos de la tabla periódica, permite crear condensadores resistentes y de grandes valores de trabajo, con buena conducción eléctrica y resistencia, reduciendo su tamaño, es por ello que es el elemento estrella de todos los productos tecnológicos. Su “Boom” oficial sucede con la aparición de la telefonía móvil, ya que el Tántalo se puede moldear y trabajar hasta conseguir condensadores SMD (Sourface Mount Device), algo muy necesario si queremos desarrollar productos electrónicos más pequeños y livianos.

El Coltán  se extrae en varios puntos del planeta, como son Colombia, Venezuela, incluso una pequeña cantidad en Galicia, sin embargo, el 80 % de la extracción mundial de este material se encuentra en la República Democrática del Congo, (RDC), en África.

La extracción es el principal origen de conflictos geopolíticos con países vecinos, intereses entre Estados, las luchas entre las guerrillas paramilitares que operan en la zona, contrabandistas, y las empresas mulinacionales occidentales que se dedican a la producción de elementos tecnológicos. Un auténtico polvorín en el centro de África, donde los derechos humanos son violados a diario y la extracción del Tantalio es realizada por personas en régimen de semiesclavitud.

Naciones Unidas estima que la extracción del Coltán ha dado suficiente dinero como para abastecer y financiar las guerras locales, con más de 6 millones de muertos hasta el momento. Es más que evidente que el mineral vital para occidente, y su extracción en el Congo, es una importantísima fuente de ingresos para todos los interesados.

Actualmente, solamente el 10 % de las minas Congoleñas llevan un control de seguridad y sello de garantía de mineral libre de conflicto bélico, el 90 % restante se encuentra en manos de los grupos paramilitares, que financian sus actividades con el dinero que reciben por la extracción de este material.

Los países desarrollados son los principales clientes y consumidores de este material.

 

Electromedicina “De Sangre”

Occidente es uno de los mayores investigadores en técnicas y equipamiento sanitario, cada vez se desarrollan equipos electrómedicos más avanzados, mejores y livianos, en los que es imperativo el uso de condensadores electrolíticos y por ende, el consumo de Coltán para la creación de tarjetas y componentes electrónicos. Actualmente no existe una legislación vigente para la compra “limpia” de Columbita-Tantalia, y su extracción y compra-venta suele tener matices opacos a la legislación y comunidad internacional, es por ello, que nos debemos plantear las siguiente preguntas: ¿realmente los materiales utilizados para crear equipos electromédicos no han sido extraídos bajo esclavitud? , ¿se ha financiado a guerrillas para conseguir el mineral y crear equipamiento quirúrgico?, ¿debemos adquirir el material a cualquier precio para crear los mejores respiradores, desfibriladores o tensiómetros?

 

En La Actualdiad

La legislación vigente no lo recoge, la compraventa es opaca y la procedencia desconocida. EEUU ya ha planteado alguna iniciativa para legislar la extracción y concesión de las minas de Coltán. Europa todavía carece de cualquier iniciativa, mientras tanto, todos los productos electrónicos se verán sujetos a mejoras y avances tecnológicos, incluidos los equipos electromédicos, y donde el consumo de condensadores electrolíticos seguirá en aumento. Por ello, vuelvo ha haceros la misma pregunta que hemos hecho al principio del artículo:

 

¿Es sostenible la evolución tecnológica que llevamos?, ¿estamos dispuestos a pagar el alto coste que ello conlleva?

Queremos saber tu opinión, ¿que medidas llevarías acabo?, ¿prefieres que el avance sea sostenible o declinas por la opción de ser un país puntero a toda costa?, ¿tendrías la mejor asistencia sanitaria a cualquier precio?

 

 

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